Alba en Ribera no es sólo un nombre o eslogan en el vino. Nuestra entrevistada posee uno de los mejores viñedos en la Ribera de Duero que, precisamente ha abastecido a algunas de las bodegas más prestigiosas de la zona durante más de 24 años. Así Alba Abiega dio un paso más creando su propia bodega y viendo ahora nacer su primer vino.
Personalmente tenía un especial interés en conocer a Alba por el proyecto que ha liderado, y tras conocer su trayectoria. Tenemos mucho en común- como el paso previo por el mundo de las finanzas en la empresa, y la pasión por el vino en paralelo. Alba y su padre han unido sus conocimientos y pasiones para crear Alba en Ribera su propia bodega y vino.
Alba trabajaba como directiva en Tesla. Y ahora centra su vida en Olmedillo de Roa, en el corazón de la comarca de la Ribera del Duero, combinando su pasión por el vino y el respeto por la naturaleza. Lo mejor ¡la vendimia acaba de finalizar con un resultado óptimo!
S4L.- Alba, has cambiado de vida para volver a los orígenes familiares y posiblemente dejar un estilo de vida muy marcado por tu profesión de directiva…¿Cuál ha sido tu motivación para dedicarte a la viticultura?
Por un lado la necesidad vital de desconectar para conectar otra vez con aquello que siempre me ha hecho sentir bien, con mi yo más profundo. La naturaleza, un paseo por el campo, el tú a tú con gente de a pie, un buen vino, cocinar, una comida en familia. Necesitaba salir de las salas de reuniones, apagar el ordenador, el móvil y respirar profundo. Por otro la posibilidad de empezar desde Zero un negocio familiar propio, en el cual poner toda mi pasión y experiencia.
S4L.- Familiarmente hace más de 30 años ya pensasteis en esta tierra, en Ribera de Duero adquiriendo los viñedos. ¿Qué ha sucedido en estas 3 décadas en esta tierra?
Hace 30 años mi padre, ya un experto vitícola en La Rioja, vio claro el potencial en Ribera y encontró la finca perfecta, en altura, en la zona más privilegiada de la Ribera del Duero, en el triangulo de Olmedillo / Roa / La Horra.
Durante estos años hemos estado ayudando y acompañando, con calma, a cada vid para que nos de lo mejor de sus frutos. Intentamos no hablar de “la viña” sino de cada planta, como en un jardín botánico. Cada una con su particularidad y necesidades.
Nuestro cuidado no ha pasado desapercibido por las mejores bodegas de la región quienes año tras año han venido a comprar nuestras uvas para sus vinos más premium. Posiblemente vuestros lectores ya hayan probado nuestras uvas 😊.
S4L.- Tu padre Enrique Abiega ha trabajado en bodegas de renombre en la Rioja como LAN, Marqués de Cáceres o Grupo Faustino. ¿Qué significa para ti ahora trabajar juntos, haciendo tu proyecto? ¿Has tenido que formarte en la industria o eres autodidacta y lo has aprendido de la tradición familiar?
En este momento de mi vida, para mí trabajar con mi padre es un auténtico lujo. Siempre he pensado que tenía un carácter más parecido a mi madre pero la realidad es que mi padre y yo somos muy parecidos y afrontamos las situaciones de la misma manera.
Respecto a la industria, es curioso, hay una tendencia en las multinacionales a contratar a gente que no sea del sector. En automoción por ejemplo buscábamos perfiles que hubieran trabajado en empresas punteras como Apple o que vinieran de industrias completamente diferentes como Nike. Esto tiene su razón de ser y es evitar seguir haciendo siempre las cosas de la misma manera, traer una visión distinta para aprender de otros negocios y avanzar.
Personalmente durante los últimos 20 años he estado lanzando proyectos ajenos desde cero, ha sido la tónica de mi carrera. Ahora era el momento de apostar por el mío.
S4L.-¿Podemos encontrar reminiscencias a la Rioja en estos Ribera, o este proyecto es impermeable a tus otros orígenes?
No es impermeable, claro. Mi padre cuando plantó la viña a finales de los 90, lo hizo ya con la experiencia de lo que funcionaba y no funcionaba en Rioja: Vaso elevado para una mejor ventilación de la uva y circulación de la savia, clones de producción limitada y grano pequeño para una mayor concentración de sabores y aromas y un marco de plantación muy estrecho (cepas muy cerca de las otras) para que estén en competencia y tengan que ahondar aún más en busca de agua y minerales. Por aquel entonces éstas eran técnicas nuevas en Ribera, una denominación que se fundó en el 1985, curiosamente un año después de que yo naciera.
De la Rioja traemos la experiencia de que qué hacer y que no hacer, y de Ribera aprovechamos la maravillosa calidad de sus tierras y las peculiaridades de sus vinos, más afrutados, sin tanta madera ni crianza.
S4L.- Alba Abiega «Desde Zero»es el primer vino que lanzáis o la bodega familiar ya ha sacado otras colecciones anteriormente? (¡Es la primera vez que voy a escribir de una bodega y vinos sin haberlos catado!).
Desde Zero es nuestro primer vino, con el que hemos tenido que hacer, como su nombre indica, todo: Montar nuestro equipo, establecer procesos, elegir proveedores, decidir el diseño principal de la etiqueta que marca indudablemente la imagen de nuestras referencias futuras, darnos a conocer en el mercado.. En 2026 saldrán otras dos referencias, una crianza y un vino de autor.
S4L.- Qué tipo de vino queréis hacer: monovarietal/cupage, natural o sin filtrar, orgánico/biodinámico, jóvenes, o con potencial de guarda. Blancos o tintos. Qué encontraran los potenciales consumidores y winelovers aquí.
En «Desde Zero» van a encontrar un vino para disfrutar enormemente. 100% tempranillo. Muy elegante, afrutado y con la sutileza de 9 meses en barrica de roble francés.
Lo describimos como un fondo de armario, un vino que no falla al consumidor, una copa que invita a la siguiente. Una apuesta segura para cualquier ocasión.
S4L.- Tu filosofía parece apelar al slowlife. Llamáis a vuestros vinos “artesanales”-pues no se hacen en grandes bodegas, imagino que vuestros procesos ¿cuentan con menos automatización?
Yo aspiro a que nuestros clientes saboreen con serenidad una copa de nuestro vino, con la seguridad de tener un vinazo en sus manos. Que desconecten de un mundo cada vez más complicado e hiperconectado, dejen sus móviles a un lado y reconecten con lo real.
Me imagino a una persona abriendo un “Alba Abiega Desde Zero” cocinando, picoteando algo con amigos, leyendo un libro, en una comida en familia o jugando al trivial riéndose a carcajadas por no saber las preguntas más básicas (es lo que me pasaría a mí). Eso es para mí slowlife, hacer de lo ordinario lo extraordinario.
Respecto a nuestros procesos, nuestra vendimia es 100% manual a mano de un equipazo de mayoría mujeres que trabajan muy duro bajo el calor de septiembre para elegir y vendimiar las mejores uvas. Ya en bodega acompañamos la fermentación y crianza de nuestros vinos respetando siempre al máximo la materia prima.
S4L.- Trabajabas en Tesla y por tanto con IA continuamente. ¿Cómo crees que se puede beneficiar de la IA un sector como el de los vinos?
La IA ya está cambiando nuestra manera de trabajar, aunque todavía necesita mucho recorrido de mejora. A día de hoy ya puede simplificar muchas de las actividades que ocurren en una bodega como puede ser la comunicación, la gestión de stock, definición de procesos, parte de planificación estratégica etc.
En el campo, la situación sigue siendo muy manual y es dónde veo más recorrido a la IA. Por ejemplo ya existen tractores autónomos, sin conductor para algunos trabajos como labrar y se nota una rápida evolución en este sentido.
Por último, con el problema de personal que hay para trabajar las viñas podría imaginarme hasta un futuro con robots humanoides vendimiando, pero aún quedan muchos años para ello…
S4L.- Hablemos del potencial de consumo. Hacéis un vino “sin modas” , sin artificios. ¿Cómo queréis que sea percibido por el público, especialmente el joven que comienza a probar el vino? Isabel Mijares en la entrevista que nos concedió antes de fallecer decía que “es muy importante atraer a los jóvenes a la cultura y al consumo de vino. El problema es su capacidad de compra”.
Queremos que sea percibido como una apuesta segura, un vino «fondo de armario». Tenemos que quitarle a la gente el miedo al vino. El vino está para disfrutar, no para que tengas que esforzarte en que te guste o para que necesites a alguien que te lo explique. Nadie te explica una cerveza o una sidra.
Mi padre tiene más de 45 años de experiencia en el sector y durante toda mi vida, cuando le he preguntado “Papá, ¿este vino es bueno?”? La respuesta ha sido siempre la misma “si te gusta, es bueno”. Que un vino como el nuestro sea fácil de disfrutar no significa que no sea complejo o menos sibarita. Todo lo contrario, es el resultado de una materia prima absolutamente excepcional y de un trabajo impecable en bodega. Justamente por eso, encanta.
S4L.- En el logo de la bodega pone “singular wines”. ¿Tienen la consideración de Viñedo Singular, o es sólo un slógan? Qué ofrece Alba Abiega desde Zero que no sea fácil encontrar en otros vinos.
Para nosotros, singular significa algo único, fuera de lo común, con carácter y personalidad propia. Y eso es justamente lo que buscamos en cada una de nuestras botellas.
Nuestro vino no es “el típico Ribera”. Es un vino de elegancia delicada, con una fruta muy presente, un perfil goloso y taninos suaves que aportan redondez. Tiene la crianza justa para desarrollar complejidad y sutileza, sin perder frescura ni identidad.
Pero también es singular por cómo se presenta al mundo: un diseño cuidado, contemporáneo, con toques simbólicos como el rosetón del siglo XIX, las hojas de vid y el damero en la cápsula. Una estética que refleja lo que es: un vino hecho con mimo, que transmite seguridad, calidad, y que convierte cualquier momento cotidiano en algo inolvidable.
S4L.- Tal y como se ha desarrollado el verano y las altas temperaturas, cómo ha sido la vendimia, y el rendimiento del viñedo teniendo en cuenta vuestra producción limitada.
Este año hemos tenido una vendimia extraordinaria, de una calidad sobresaliente. Los vinos de esta añada serán, sin duda, muy especiales. Ha sido un año complicado climatológicamente hablando, con una primavera muy lluviosa y un verano extremadamente seco. El hecho de estar en altura y la madurez de nuestras cepas hacen que estén acostumbradas a grandes saltos térmicos y superen sin problema las condiciones más duras. Es curioso, pero la viña, cuanto más sufre, mejor fruto nos da.
Estamos felices.
S4L.- Por último, en un momento de incertidumbre para las bodegas que exportan a EEUU, eso no es un problema para una bodega tan singular como la vuestra por su perfil y producción limitada. ¿Qué le preocupa a Alba Abiega en su proyecto, y cuáles son los retos?
El problema de los aranceles es que encarecen nuestro producto para el consumidor americano lo que hace que seamos menos competitivos. Aunque acabamos de empezar, EEUU también está en nuestro radar y lucharemos por hacernos un hueco en ese mercado.
Respecto a los desafíos, aspiramos a que Alba en Ribera sea una marca reconocida en toda España, valorada por la autenticidad de su historia, la calidad de sus vinos y su forma de hacer las cosas sin prisa. Me gustaría que, con los años, nuestros vinos sean parte de la vida de muchas personas: en cenas tranquilas, en celebraciones, en momentos que importan. Para llegar a este punto nos queda mucho trabajo por delante pero nuestro compromiso es máximo, es mi proyecto de vida.
Enhorabuena Alba.
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