Te apasiona el vino, disfrutas con cada sorbo. Te importa mucho escoger bien el vino a beber pero ¿te importa también dónde lo bebes? Obviamente no lo bebes en un vaso de plástico ni siquiera en un vaso de cristal. ¿O si? Si te digo que una buena copa o vaso puede potenciar o minorar las características de un gran vino, espero no sorprenderte. Hay distintos tipos de copas de vino pero ¿y si a la copa que usas siempre le quitaras el tallo, te parecería apta, o la verías como un vaso?
Una buena copa (y una mala también) puede cambiar totalmente la cata de un vino. Hemos
probado un mismo vino en tres copas distintas y la cata ha resultado totalmente diferente en cada vaso.
Estoy hablando de las copas “O” The Wine Tumbler. La copa que no es copa, no tiene tallo, lo que la equipara con un vaso. Reconozco que las tomé con ciertos prejuicios pues al no tener tallo te obliga inevitablemente a sostenerla por el cáliz.
1. VENTAJAS EN ESTOS TIPOS DE COPAS DE VINO -SIN TALLO
- Puedes sentarte en el sofá con ellas y se apoyan solas sin necesidad de levantarte continuamente a recogerlas de la mesa como harías con una copa tradicional con tallo. Me parece muy cómodo cuando estoy viendo una serie favorita por la noche. Se sientan en el sofá a tu lado…
- Puedes meterlas en el lavavajillas para su limpieza– no se rompe el tallo que no tienen. Así te aseguras que no quede la típica manchita al final del tallo cuando no está bien lavada una copa.
- Siempre puedes agarrarlas por el lado superior para evitar contacto con el cristal que toca el vino. Además este tipo de copas de vino yo lo usaría más para beber en casa, donde la temperatura está controlada y no es un lugar público donde pueda subir más la temperatura y calentarse el vino.
2. EL TRÍO DE COPAS DE VINO “O”
El set de copas de Riedel llamado “O” The Wine Tumbler (The Key to Wine) es una gran elección que garantiza una buena copa para cada tipo de uva. Cada modelo de copa busca acentuar las características de la uva en función del menor o mayor grosor de la piel. ¡Precisión máxima!
– La Copa Pinot Noir: uvas de piel fina como la indicada. Resalta la ligereza, de taninos suaves con su cáliz más ancho.
– La Copa Syrah: uvas de piel media como también la tempranillo. Para taninos moderados, vinos versátiles. Es la copa más usada para vino en general.
– La Copa Cabernet/Merlot: uvas de piel gruesa. Destaca los taninos fuertes del vino, mantiene la estructura densa del vino y la complejidad.

3. UN VINO EN TRES COPAS

Un mismo vino puede pasar muy desapercibido si la copa no es la adecuada, o destacarse con el cáliz apropiado. En la cata Riedel en la que participé durante los Vinoinfluencers Awards probamos un gran vino como es el Pago de Valdebellón 2010 de Abadía Retuerta.
Este vino tomado en la copa «O» Pinot Noir quedó un vino demasiado ligero, sin mucho retrogusto, mientras que en la copa Syrah su paso fue más memorable. Sin embargo en la copa Cabernet se realzaron los taninos y la corpulencia del vino dejando su persistente bouquet de grosellas.
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Porque en el vino, el tamaño y forma de la copa también importa piensa que los tipos de copas de vino están pensados por algo…
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