Llegamos a la recta final de la navidad, al día de Reyes. Un día muy especial sobre todo para los niños en España , por la tradición de los Reyes Magos y sus regalos. Pero es una noche mágica también para muchos adultos. Me incluyo yo, como ya decía en mi reflexión, cada año trato de mantener la chispa de la ilusión en esa noche, recordando la magia que suponía cuando era una niña. Supongo que cada año me cuesta un poco más recuperar esa ilusión, pero no tendría que ser así. Si somos capaces de ilusionarnos con fechas especiales, o recuerdos, podemos revivir esas emociones. Es el poder de los deseos. Pensemos ¿Por qué era tan emocionante esa noche?

  • Por la expectación de la llegada de los tres reyes, en qué momento llegarían a casa, como lo harían,…
  • Por la excitación al ir a dormir para sorprenderte al día siguiente, son mágicos y hay que dormir pronto para que lleguen.
  • Por la libre imaginación: los posibles regalos que hemos deseado que nos traigan, y cuales estarán en nuestras manos al día siguiente.
  • Por la alegría que nos causará abrir los regalos, y el factor sorpresa que nunca falta.
  • Porque es una mañana en la que todos estamos contentos, niños, padres,hermanas,….

Y eso mismo, de adulto, también podemos sentirlo ante la llegada del nuevo año. Se trata de materializar los deseos que tenemos al empezar el año. En nochevieja, con las uvas, y las cenas familiares estamos un poco ocupados para pensar en lo que queremos para el nuevo año. Pero sin duda, una semana después con los Reyes magos ya hemos tenido tiempo para hacer nuestra carta. Y es una gran ocasión para poner en un papel lo que deseamos obtener, y nuestra wishlist:

  • Porque un nuevo año supone 365 días más de oportunidades
  • Por el agradecimiento de estar viviéndolo y recibiendo a un nuevo año
  • Porque tenemos un nuevo año en el que podemos también planificar y hacer cosas nuevas
  • Porque al buscar la felicidad estamos también contribuyendo a hacer felices a los que nos rodean– o de eso se trata.
  • Porque seguro que tenemos más razones para celebrar que para no hacerlo.

Sin embargo, todavía encuentro muchas personas que se sorprenden cuando les sugiero que hagan su carta a los reyes magos, y sean lo más concisos posibles en cada deseo. Reconozco que yo misma cuando me siento a pensar en mis deseos a veces me cuesta concretar, incluso siento pudor en poner detalladamente lo que quiero, como si sonara muy exigente, pero ¿por qué no hacerlo? Somos dueños de nuestros deseos y sueños.

Y tenerlos en la cabeza a veces NO es suficiente. Considero que es un ejercicio de realismo, y no de idealismo. Es hablarnos a nosotros mismos. Un coaching contigo.

Escribir tus ideas, detallar tus deseos, ayuda. Porque te hace concretar, y tener autocrítica. Te hace repensar y replantearte tus deseos, o perfeccionar el objetivo. Seguro que todos decimos al comenzar el año Feliz año, y repartimos deseos de felicidad

Un nuevo tren de oportunidades

y nos decimos que queremos felicidad, bla bla bla. Pero ¿sabes qué necesitas para ser feliz? ¿Qué te agrada, que te bloquea, que metas a ún no has cumplido, qué miedos tienes, qué puedes mejorar? ¿A que empieza a agrandarse la lista? . Mejor ponlo todo en papel, Y luego hazte evaluaciones. Y esta técnica es muy corporativa: párate a pensar al final de cada trimestre qué habías pedido, y en qué estado se encuentra, qué has hecho para promoverlo, qué no has hecho. ¿Hay algo que debas rectificar? No somos máquinas, afortunadamente podemos interpretar y cambiar de opinión, así que no dejes de leer y escribir sobre tus objetivos. ¡Feliz día de Reyes!

STYLE 4 LIFE

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