La feria del sector ecológico cada año regresa a Ifema. El año pasado STYLE 4 LIFE acudía por primera vez, como prensa, aunque ya antes de lanzar el blog, yo era asidua a esta gran cita. Recuerdo la primera vez que asistí.   La semana pasada fue mi 10º Aniversario acudiendo a Biocultura.

Diez años después el espíritu continua  siendo el mismo: la promoción de los productos ecológicos, término éste que ya de por si se presta a confusión, debido a sus múltiples traducciones según el idioma: en francés bio, en inglés orgánico. En suma, la vuelta a un estilo de vida más acorde con los orígenes, con las raíces… orgánicas.

En la presente 35 edición de la feria además de los productos de siempre, véase frutas y verduras, naturalmente sabrosas y sin químicos, observamos también algunos productos a granel –como ejemplo la marca belga Au  fil des saveurs, que ofrece mezclas de especias para falafel, o risotto deshidratado, entre otros.

Al igual que en otra feria que nada tenía que ver con la agricultura a la que asistí recientemente, pudimos probar soluciones anatómicas. Como un aparato portátil con discos giratorios con el fin de tratar contracturas y malas posturas de la columna vertebral. Una maravilla. Encontramos, además, terapias alternativas y promociones de empresas e individuos, como la de un médico que ofrece un vale de descuento para un estudio personalizado de columna en su clínica de Madrid.

Y ahora llega lo bueno: las frutas y verduras temporada, los aceites, las granolas que se convierten en pan (o viceversa, de la marca marca nórdica Bauk Hof), pan de aceitunas con masa madre delicioso, superalimentos en tres formatos (defensas, energía y básico, con ingredientes como el camu o la maca) de la marca Naturarcos Bio, tés de mil sabores y sus tazas pintorescas…

Espacio aparte merecen los talleres y los aparatos para falicitarnos las labores en la cocina. En este sentido,  son protagonistas la famosa Thermomix o robots para leches vegetales de frutos secos y cereales variadísimos… No probéis con linaza, oleaginosa. Sirve mejor como sustituto del huevo –aunque si preferís huevos, los encontrareis caseros en la feria.

Tanto hablar de comida nos lleva a hacer un alto en el camino para repostar. Para tal efecto tenemos los clásicos stands –vegetarianos en un 90%- de Ecocentro, donde tomamos un reconfortante curry de seitán y calabaza, o puestos con hamburguesas veggie de garbanzos con o sin pan –que para eso estamos en la fiebre del gluten free encajan en nuestra misión. Cabe decir aquí que los precios no se ajustan siempre al bolsillo. Como novedad de la marca Aneto y sus famosos caldos, además de la entrega de un obsequio por parte de la misma -tras esperar religiosamente el turno correspondiente- este año nuestros amigos ofrecen también la posibilidad de crear nuestra propia sopa: eligiendo tres ingredientes –en nuestro caso brécol, alubias y cebolla caramelizada-  y después el caldo de nuestro gusto. Buena idea. Y gratis.

La región protagonista de Biocultura 2019 ha sido la Comunidad Valenciana. Pero los stands de Extremadura marcaron la diferencia con su mermelada de aceite y espirulina. Curioso también el paté que vimos de alga “percebe”, de la que nunca antes habíamos oído hablar.

Hubo espacio para conferencias, como la del periodista Joaquín Araujo sobre gastronomía y naturaleza, y espacio para los niños, juguetes ecológicos, algunos productos cárnicos y quesos varios (desgraciadamente también encontramos auténtico foie algo con lo que en absoluto comulgo). Hubo encuentro de chefs, y charlamos con Alejandra Pérez, chef ejecutiva de MUM’S. También estuvieron presentes las asociaciones habituales: Greenpeace España, Igualdad animal…

En suma, de todo un poco, como en una botica. Un puesto de artículos de  lavanda y dos de té… degustaciones, promoción y devoción. Porque cuando visité esta feria por primera vez hace una década y aún consigue emocionarse. Eran otros tiempos… cuando visitando a unos voluntarios de un puesto de artesanía africana conocí a Equanimal y el mundo me cambió. Curiosamente asistí con unas amigas a las que conocí en aquella ocasión. Ha sido una vuelta a “casa”.

Buenas compras y buenas decisiones, porque de nuestra elección dependerá el futuro del planeta. Y de eso, Biocultura, la feria de la agricultura consciente y sostenible sabe un rato. Y por muchos años.

Laura Ayar

STYLE 4 LIFE

 

 

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