Los aromas tienen matices y provocan sensaciones. Muchos de ellos nos inducen a recordar o evocar lugares y momentos. Los perfumes son un regalo absoluto pues en un solo recipiente está concentrado un elixir que escogemos y tenemos a nuestra disposición. Con sólo destaparlo entramos en un mundo sensorial donde disfrutamos con cada inspiración. Pero no sólo los perfumes, fruto de la elaboración humana, tienen ese poder. Hay ciertos aromas naturales o artificiales que por alguna razón nos atraen o nos producen una sensación de paz y de relax. Estos son algunos que personalmente considero especiales: 5 aromas para evadirte.

Chimenea:

¿Quien no ama ese olor a chimenea, con el crepitar de los leños y la luz del fuego, desprendiendo ese aroma a madera quemada produciendo calor de hogar?

Las chimeneas crean hogar

Recuerda mucho a los pueblos, a las chimeneas de las casas antiguas, a nuestros ancestros, y sobre todo a un cálido hogar. La madera- como veíamos al hablar de las saunas– elemento natural, potencia ese aroma

 

 

 

Biblioteca:

El papel cuando permanece mucho tiempo guardado o almacenado en cajas y dependiendo de en qué cuartos, acaba cogiendo un olor muy especial que a mí me encanta.

El olor de las hojas de un libro

Me recuerda a los libros de la infancia, el silencio de las bibliotecas, la invitación a volar de la imaginación a través de los libros, y de aquél único mundo de imaginación que en otra época existía, lejos de las tecnologías actuales.

Mar:

Uno de los favoritos.

Rubor de las olas y olor a mar

El mar, ese horizonte mágico al que nos gusta mirar, sin límites, infinito. Si hueles a mar, la memoria te traslada a una playa, a un puerto, al rubor de las olas, a un mundo de descanso y vacaciones, y al color azul que induce a la tranquilidad y relajación. Un olor salado que es pura naturaleza.

Café recién hecho:

Despertar y aspirar el aroma a café es siempre un buen comienzo…

Café recién hecho por la mañana

un cálido aroma a un fruto lleno de matices. Una bebida que calienta, que tiene una intensidad que puedes casi saborearlo sin beberlo. Un aroma que prefiero sobre todo en casa , el aroma saliendo de la cafetera humeante en mi cocina.

Lluvia sobre tierra mojada:

La lluvia purifica, y la lluvia recoge. Es relajante ver llover tras la ventana, y produce una paz interior a la vez que purifica visualmente.  Si estás en la calle y llueve, el olor al caer sobre la tierra- no sobre el asfalto- nos reconecta con la naturaleza.

Ver llover

Así que recuerda que con el olfato podemos estimular emociones, y potenciar sensaciones, que al final …¡nos dan momentos de felicidad!

Pilar

STYLE 4 LIFE

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