Hoy quiero hablar de una actividad física que depende de mucho del autocontrol. En mi búsqueda del bienestar físico y mental decidí probar las bondades del Pilates, una actividad tan de moda por estos lares, ayer, hoy y siempre. Y es que hay veces que necesitas un cambio en tus hábitos que estimule un mejor conocimiento de ti misma, de tus gustos, aptitudes y por qué no, de tus propias limitaciones.

Como no soy muy amiga de los cambios drásticos, pues siendo sincera no me veo pasando del yoga al fitboxing, opté por el PILATES como un método de entrenamiento que me sugería un mayor dinamismo que el yoga. Y como un tránsito para en un futuro dirigir mi actividad física a experiencias mas fuertes, deportivamente hablando…claro.

Y es que para evitar la crisis de la mediana edad no debemos desaprovechar ninguna ocasión de sentirnos ágiles y en forma. Siendo así y con mi buena base de yoga, me adentré en el método de Pilates del que ya me siento muy satisfecha. Se podría decir que es un método de entrenamiento que combina el dinamismo de la gimnasia con los estiramientos del yoga. De nuevo también aquí, se pretende aunar el ejercicio de cuerpo y mente a través de un conjunto de ejercicios físicos, controlando nuestra respiración, con el objeto de mejorar nuestra condición física (consiguiendo una mayor flexibilidad) y aumentando nuestra capacidad de control a través de la respiración.

Si bien la base de esta disciplina la componen 34 ejercicios, de ellos surgen infinidad de combinaciones que han de realizarse a través de una respiración tranquila y serena. En mi caso, me suponía una mayor facilidad que en cualquiera otra de las respiraciones practicadas en yoga, mas contenidas en la forma y en el tiempo.

Son cinco los principios sobre los que se crea el Pilates: *Control, *Concentración, *Fluidez, *Precisión y *Respiración.

Control, para no realizar ejercicios descoordinados o bruscos que pudieran ocasionar lesiones. Concentración en la conexión del cuerpo y la mente. Fluidez en cuanto a la velocidad y dinamismo empleado en cada ejercicio. Precisión para todos los movimientos,ya que prevalece la calidad del movimiento frente a la cantidad de veces que se repita. Y la Respiración como base del ejercicio y el centro del cuerpo en la “Mansión de poder”, también llamada “Powerhouse” que se halla en la zona abdominal, base de la espalda y glúteos, siendo el centro de fuerza para todos los ejercicios. Y no nos engañemos, fortaleciendo el suelo pélvico además de planchar el vientre, elevamos los traseros que decaen hacia el suelo con el paso de los años, para algunas personas por la fuerza de la gravedad…para otras…sencillamente por la edad. En fin, que si queremos además, mantener  en perfecto estado nuestro “trasero” permitidme lo coloquial de la expresión, nada mejor que la contención abdominal de Pilates….

Pilates con máquinas

Los movimientos son suaves hasta un máximo de diez repeticiones y las modalidades varias: *Suelo, con colchonetas y distintos utensilios que ayudan a aumentar nuestras capacidades, cintas elásticas, pelotas… o *Máquinas, una vez adquirida cierta experiencia.

Los estiramientos ayudan a ampliar nuestros movimientos lo que supone beneficios no solo como calentamiento para cualquier otro deporte sino también para lubricar nuestras articulaciones y evitar su envejecimiento. Entre otras de sus bondades, ayuda a corregir hábitos posturales evitando dolores de espalda y mejora tu autoestima al sentirte mejor y mas ágil. Mejora tu resistencia y reduce tu nivel de estrés. ¡Que mas se puede pedir!

Para las que lo hayáis probado, seguro que reafirmáis lo que os cuento y las que lo estéis pensando, no lo dudéis… son mas los beneficios que vuestras dudas, ¡seguro!

 

Olga Elez

STYLE 4 LIFE

 

 

 

 

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